Un recorrido por la Capital trasandina. Buenos Aires y la accesibilidad


Rastreando Buenos Aires….

Hace un par de semanas Carolina hizo una columna en donde relataba exhaustivamente las bondades que tenía el pueblo transandino San Martin de los Andes en torno a los avances en materia de accesibilidad. En esta oportunidad yo intentaré hacer un paralelo sobre la capital del país vecino: Buenos Aires.

Para esta finalidad, pretendo detenerme en tres puntos que me llamaron profundamente la atención, el transporte público, la entrada gratuita a todos los show culturales tanto para mi como mi acompañante y el estado de sus veredas.

En cuanto al transporte público, puedo decir que mi experiencia fue casi en su totalidad exitosa, ya que, me logré movilizar por medio de taxi, micro, tren y metro, así que mas o menos puedo dar una opinión bastante objetiva del transporte público en la capital trasandina.

Las micros si bien no todas tenían cinturón de seguridad para las sillas de ruedas, sí era muy fácil entrar a ellas, ya que, el chofer lograba bajar el bus a tal nivel que este quedaba acorde con la superficie. En todas las estaciones de metro que anduve sí tenían ascensor, sin embargo, posteriormente haciendo un estudio de la accesibilidad en el metro de Buenos Aires, pude apreciar que solamente 31 estaciones del Subte tienen ascensor, de un total de 85 andenes. Es importante destacar que los vagones del metro y de los trenes tenían en su interior un espacio especial para la silla de ruedas y un cinturón magnético para abrochar las ruedas traseras por lo que uno quedaba totalmente seguro.

 

El segundo tema en el cual me gustaría detenerme es todo lo relacionado con espectáculos públicos, hay que tener en cuenta que “Según la ley 3546, Las personas con discapacidad, tendrán acceso gratuito a los espectáculos públicos de carácter artístico, cultural, deportivo, recreativo y turístico que se realicen en dependencias del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o en los que éste o sus organismos descentralizados o autárquicos, los entes públicos, las empresas del estado local y las empresas privadas contratistas o concesionarias, promuevan, auspicien o intervengan de cualquier manera, en absoluto pié de igualdad con las demás personas asistentes. El acceso gratuito se extiende a un (1) acompañante cuando el certificado de discapacidad incluya la acreditación de tal requerimiento”.

A partir de esta ley, se me vienen a la cabeza las siguientes interrogantes ¿Se entiende como una discriminación positiva que las personas con discapacidad no puedan pagar su ticket para asistir a un espectáculo? ¿Es un beneficio legítimo, el que las personas discapacitadas puedan asistir gratuitamente a estos eventos? ¿En nuestro país se debería aplicar la misma ley? Dejó estas preguntas abiertas para el que quiera opinar. En lo personal, considero que una persona con discapacidad debería tener los mismos derechos y deberes para que no se produzca una discriminación ni positiva ni negativa, lo que sí encuentro que es de suma importancia es que los lugares tales como teatros, cines, estadios entre otros tienen que tener adecuada sus instalaciones para que todos puedan acceder a presenciar estos espectáculos.

Finalmente me quiero referir al tema del estado de sus veredas, principalmente en el centro de la capital. Al respecto, pude apreciar, que si bien muchas de sus calles se encuentran con los rebajes correctos para transitar, es posible notar el mal cuidado de sus veredas, sobretodo en barrios como Santelmo (lugar muy visitados por los turistas), en donde las calles se encuentran llenas de hoyos y de obstáculos que hacen muy dificultoso el tránsito para la ciudadanía.

De esta forma, puedo concluir que en la capital del país transandino sí se encuentra instalado temáticas de accesibilidad, produciéndose un gran respeto y beneficios a la población que posee algún tipo de discapacidad. Sin embargo, al igual que la gran mayoría de América Latina falta que se instale una conciencia inclusiva, efectuándose políticas públicas efectivas para hacer de las ciudades urbes libres y sin barreras.

 

 

María Soledad Alamos

Licenciada en Historia PUC. Magíster en Estudios Internacionales, U de Chile. Colabora con Ciudad Fácil desde Santiago.

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